Fue en 1860, en el Valle de los Reyes, que fue encontrado gracias a las excavaciones del Marquis D'Agrain (Egiptólogo francés). Esta pieza arqueológica, de muchos miles de años de antigüedad, fue entregada a Howard Carter el cual la mantuvo en posesión hasta su fallecimiento en 1939. Pero fue en 1922 que toma raíz su popularidad. Howard Carter era entonces su propietario. Después de más de 7 años de excavaciones, el 25 de noviembre de ese mismo año, Lord Carnarvon y Howard Carter se encontraron frente a una puerta sellada con la siguiente inscripción: "Las Alas de la Muerte afectaran a aquél que viole el descanso eterno de Faraón", sin tomar en cuenta esta advertencia los dos hombres entraron en el cuarto mortuorio del faraón Tutankamón, Hijo del Sol y Señor de los Dos Mundos. Ahí ellos hicieron uno de los más grandes descubrimientos de la arqueología moderna; fabulosos retratos sobre los muros, un ataúd de oro macizo de una tonelada, el trono real el cuál también estaba cubierto de oro, muchas estatuas remarcables por la fineza de su realización, las joyas y los objetos personales de faraón, toda una riqueza inimaginable. Según la Historia El anillo atlante contiene un poderoso símbolo de protección.

Este anillo pasó a propiedad del radiestesista francés André de Bélizal, quien estudió al anillo y fue protegido por él durante su vida. A través de la radiestesia y múltiples experimentaciones, Bélizal encontró que la forma geométrica grabada en el anillo, sus proporciones y su distribución, es lo que le profería facultades especiales. En esta forma está contenida una onda de forma, la cual puede ser grabada como un sello no sólo en un anillo, sino en cualquier objeto.

Ondas de Forma: Su particular diseño le confiere al sello atlante increíbles propiedades de protección. Crea una barrera protectora contra las energías indeseables.

Para que funcione, es recomendable activarlo dentro de una pirámide u otro instrumento de activación y programación, siguiendo un ritual esotérico que realizaban los sacerdotes atlantes, toltecas y egipcios. Actualmente lo hacen quienes han heredado esos conocimientos y tienen la formación de "iniciados". Utilizando radiestesia y kinesiología se pueden medir las características del anillo atlante. Es posible observar su poder protector y la energía eliminadora de vibraciones indeseables.