Su historia empezó hace aproximadamente 8000 años, cuando los Atlantes dejaron sus conocimientos a un grupo reducido de sacerdotes egipcios "Uab" (puros). En una de sus tumbas fue encontrado un ANILLO ATLANTE en gres Asuán. Una copia de plata le fué entregada al egiptólogo Howard Carter, el cual lo mantuvo en posesión hasta su fallecimiento en 1939. Carter fue el descubridor de la tumba del faraón egipcio Tutankamón y el anillo le protegió de la maldición provocada por la apertura de la tumba.
El anillo de piedra fue descubierto en el Valle de los Reyes de Egipto en 1860 por Marquis D'Agrain, egiptólogo de origen francés. D'Agrain sostenía que el anillo procedia de la legendaria ciudad de Atlantis. Un anillo cuyas tres rectas, cuatro perforaciones, seis puntos, dos triangulos isósceles y el símbolo del infinito en su interior , sigue las exigencias de una fórmula esotérica. La eficacia del anillo se debe a las ondas de formas que emite, cuyos agentes invisibles absorben energía cósmica.
Este anillo pasó a propiedad del radiestesista francés André de Bélizal, quien estudió al anillo y fue protegido por él durante su vida.
Posee poderes y virtudes comprobados gracias a experiencias repetidas durante más de veinte años por "redescubridor de las energías de forma" Andrés de Belizal y el renombrado radiestesista Roger de Lafforest, además de numerosos investigadores europeos. Podemos comprobar que no se trata de un talismán más, sino que es uno de los más fantásticos milagros de la física micro-vibratoria.

1. PROTECCIÓN:Contra influencias negativas, maleficios, agresiones mágicas... etc., pero lo más sorprendente es la protección de manera espectacular contra accidentes, como se verificó en numerosos casos.
1. CURACIÓN:Restablece funciones perturbadas y suprime de esta manera los dolores consiguientes. Se han obtenido resultados interesantes en disturbios neurovegetativos y circulatorios.
1. PERCEPCIÓN EXTRA SENSORIAL:Aparecen perspectivas insospechadas sobre intuición, telepatía, clarividencia... Su uso es personal, se impregna de nuestras radiaciones, no debe prestarse. Úselo siempre, principalmente en importantes ocasiones de negocios, contactos personales, etc. Durante los viajes protege contra accidentes y disminuye riesgos. Agudiza la telepatía y otras facultades durante el sueño. SI siente exceso de energía, úselo sólo durante el día.